Caracas, Venezuela, 25 de junio de 2026. Venezuela enfrenta una de las peores emergencias sísmicas de las últimas décadas luego de que dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 estremecieran el norte del país con apenas 39 segundos de diferencia, provocando el colapso de edificios, severos daños a la infraestructura y escenas de pánico en Caracas y otras ciudades.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el primer movimiento telúrico alcanzó una magnitud de 7.2 y fue seguido menos de un minuto después por otro de 7.5, ambos con epicentro al oeste de Caracas. El organismo emitió su nivel más alto de alerta al advertir que el evento podría dejar un elevado número de víctimas y daños de gran magnitud.
Las autoridades venezolanas informaron de manera preliminar que al menos 32 personas han perdido la vida y más de 700 resultaron heridas, aunque advirtieron que la cifra podría aumentar conforme avanzan las labores de búsqueda y rescate, especialmente en el estado La Guaira, una de las zonas más afectadas.
En Caracas, varios edificios colapsaron o sufrieron daños estructurales, obligando a miles de personas a evacuar viviendas, oficinas y centros comerciales. Imágenes difundidas en redes sociales muestran enormes columnas de polvo, inmuebles reducidos a escombros y ciudadanos corriendo por las calles mientras continuaban las réplicas.
La emergencia también provocó afectaciones en servicios estratégicos. El Aeropuerto Internacional de Maiquetía suspendió operaciones tras registrar daños en su infraestructura, mientras que el Metro de Caracas, escuelas y diversas oficinas públicas interrumpieron actividades como medida preventiva. En distintas zonas del país también se reportaron fallas en el suministro eléctrico y en las telecomunicaciones.
Equipos de Protección Civil, bomberos, militares y personal médico mantienen un intenso operativo para localizar sobrevivientes entre los escombros y atender a los cientos de lesionados. Diversos países ofrecieron apoyo humanitario y enviarán especialistas en búsqueda y rescate para colaborar con las autoridades venezolanas.
Especialistas señalaron que el fenómeno corresponde a un doblete sísmico, un evento poco frecuente en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren casi de manera consecutiva sobre la misma falla geológica. Este tipo de secuencia incrementa significativamente el riesgo de colapso de estructuras previamente debilitadas por el primer movimiento.
Las autoridades mantienen la alerta ante la posibilidad de nuevas réplicas e hicieron un llamado a la población para evitar ingresar a edificios dañados mientras continúan las evaluaciones estructurales y las labores de emergencia en las zonas más afectadas.
