La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró el pasado 31 de mayo que su gobierno no aceptará injerencias extranjeras y sostuvo que la relación con Estados Unidos debe mantenerse bajo principios de respeto mutuo, cooperación y soberanía nacional.
Durante un acto realizado en el Monumento a la Revolución, en la Ciudad de México, la mandataria encabezó un mensaje político ante simpatizantes y militantes, donde defendió la independencia del país frente a las recientes tensiones derivadas de investigaciones y señalamientos realizados desde Estados Unidos contra funcionarios mexicanos.
“México no acepta injerencias de ningún país extranjero”, afirmó Sheinbaum ante los asistentes. “Nos coordinamos, colaboramos, cooperamos, pero nunca nos subordinamos”, agregó al insistir en que la relación bilateral con Washington debe construirse en condiciones de igualdad.
La presidenta sostuvo que ningún gobierno extranjero puede intervenir en las decisiones internas de México ni intentar influir en procesos políticos o judiciales nacionales. En ese contexto, lanzó una de las frases más contundentes de su discurso: “México no es piñata de nadie”.
Las declaraciones ocurrieron en medio de la controversia generada por acusaciones y acciones emprendidas por autoridades estadounidenses contra actores políticos y exfuncionarios mexicanos, particularmente en casos relacionados con presuntos vínculos con grupos del crimen organizado. Aunque Sheinbaum evitó mencionar nombres específicos, sí dejó claro que su administración no permitirá presiones externas.
“Las decisiones en México las toma el pueblo de México y sus instituciones”, expresó la titular del Ejecutivo federal. Añadió que cualquier investigación o procedimiento judicial debe desarrollarse conforme al marco legal mexicano y respetando plenamente la soberanía del país.
Sheinbaum también recordó que la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional establecen límites a la actuación de agentes extranjeros en territorio mexicano. “Hay colaboración, sí, pero con respeto a nuestra independencia y a nuestra soberanía”, señaló.
Durante su mensaje, la mandataria insistió en que su gobierno mantendrá la cooperación con Estados Unidos en temas estratégicos como seguridad, migración y comercio, aunque subrayó que esa coordinación no implicará aceptar imposiciones externas.
“No somos colonia de nadie, somos un país libre, independiente y soberano”, declaró ante los asistentes que se congregaron en la explanada del Monumento a la Revolución.
La presidenta también llamó a cerrar filas en defensa del país y sostuvo que su administración continuará fortaleciendo las instituciones nacionales. “Siempre vamos a defender la dignidad de México”, afirmó.
El evento del 31 de mayo formó parte de una movilización política encabezada por Morena y aliados, donde Sheinbaum aprovechó para reiterar algunos de los ejes centrales de su gobierno, entre ellos la defensa de la soberanía, la continuidad de la llamada Cuarta Transformación y la relación de cooperación con Estados Unidos sin subordinación.
