Ciudad de México, 9 de julio de 2026.- El fenómeno climático El Niño continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y podría alcanzar una categoría muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027, lo que incrementaría el riesgo de olas de calor, sequías y alteraciones en los patrones de lluvia durante el próximo año, informó este jueves el coordinador general del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Fabián Vázquez Romaña, durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Durante la presentación del informe climático, Fabián Vázquez Romaña explicó que las condiciones de El Niño ya se establecieron en el océano Pacífico ecuatorial y que los modelos de pronóstico muestran una rápida intensificación del fenómeno. Precisó que existe un 63 por ciento de probabilidad de que alcance la categoría de muy fuerte entre noviembre de este año y enero de 2027. Asimismo, pidió evitar el uso de términos como “Súper Niño” o “Niño Godzilla”, ya que la clasificación oficial contempla únicamente las categorías débil, moderado, fuerte y muy fuerte.
El funcionario explicó que El Niño corresponde a la fase cálida del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) y se caracteriza por un calentamiento anómalo de la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial. Este proceso modifica la circulación atmosférica a escala global y provoca cambios en los patrones de lluvia, temperatura y formación de ciclones tropicales.
Para México, el titular del SMN señaló que se prevé una disminución de las lluvias durante la segunda mitad de 2026 en diversas regiones del país, una canícula más prolongada y temperaturas por arriba del promedio. También indicó que podría registrarse una temporada de ciclones tropicales más activa en el océano Pacífico y menos intensa en el Atlántico, además de variaciones en el comportamiento de los frentes fríos durante el invierno.
Por su parte, Laura Velázquez Alzúa, coordinadora nacional de Protección Civil, informó que el Gobierno de México reforzó las acciones preventivas para hacer frente a los efectos que podría generar el fenómeno. Explicó que existe coordinación permanente con los gobiernos estatales y municipales mediante la instalación de Puestos de Comando Interinstitucional, particularmente en las entidades con mayor riesgo por lluvias, ciclones tropicales, inundaciones y deslaves. Señaló que el objetivo es fortalecer la capacidad de respuesta de las autoridades, proteger a la población y garantizar una atención oportuna ante cualquier emergencia derivada de los fenómenos hidrometeorológicos.
La funcionaria agregó que el monitoreo meteorológico se mantiene de manera permanente y que las dependencias de los tres órdenes de gobierno trabajan de forma coordinada para emitir alertas oportunas, habilitar refugios temporales cuando sea necesario y reducir los riesgos para la población, especialmente en las zonas históricamente más vulnerables.
En su intervención, Claudia Sheinbaum Pardo destacó la importancia de que la población atienda únicamente la información emitida por las autoridades oficiales y siga las recomendaciones del Servicio Meteorológico Nacional, la Comisión Nacional del Agua y la Coordinación Nacional de Protección Civil. Afirmó que la prevención será la principal herramienta para reducir los impactos que puedan ocasionar los fenómenos asociados a El Niño.
De acuerdo con los especialistas, los efectos más importantes sobre la temperatura global suelen manifestarse varios meses después de que El Niño alcanza su máxima intensidad. Por ello, advirtieron que 2027 podría registrar nuevos episodios de calor extremo e incluso romper récords históricos de temperatura, debido a la combinación del fenómeno natural con los efectos del cambio climático.
