George Russell cerró como el piloto más rápido la primera jornada de entrenamientos del Gran Premio de Azerbaiyán, luego de dominar las dos sesiones realizadas este jueves en el circuito urbano de Bakú. El piloto de Mercedes marcó el mejor registro del día y colocó a su escudería al frente de la preparación para la decimoquinta fecha de la temporada de Fórmula 1.
Durante la segunda práctica, Russell completó su vuelta más rápida en 1 minuto, 43.347 segundos sobre un trazado de 6.003 kilómetros. El británico superó por 552 milésimas a su compañero de equipo, Andrea Kimi Antonelli, mientras que Max Verstappen, de Red Bull, terminó tercero a 827 milésimas del líder.
La jornada representó un contraste para Antonelli, quien tuvo problemas hidráulicos durante la primera sesión y vio reducido su tiempo de actividad. El italiano, actual líder del campeonato, logró regresar a la pista durante la segunda práctica y terminó segundo, aunque con menos minutos disponibles para preparar su Mercedes.
Detrás de los dos Mercedes se ubicaron los Ferrari de Charles Leclerc y Lewis Hamilton, en cuarto y quinto lugar, respectivamente. Lando Norris terminó sexto con McLaren, seguido por Pierre Gasly y Oscar Piastri, mientras que Isack Hadjar y Esteban Ocon completaron los primeros diez puestos de la segunda sesión.
El entrenamiento vespertino tuvo además una interrupción provocada por un accidente de Arvid Lindblad. El piloto de Racing Bulls perdió el control de su monoplaza entre las curvas 8 y 9 y golpeó las barreras de protección, situación que obligó a detener temporalmente la sesión mediante una bandera roja.
Para Sergio “Checo” Pérez, quien compite con Cadillac, la segunda práctica significó una mejora respecto a la primera sesión. El mexicano pasó del decimoséptimo lugar en los primeros libres al decimotercer puesto por la tarde, mientras que su compañero Valtteri Bottas terminó por detrás de él en ambas prácticas.
La actividad del Gran Premio de Azerbaiyán continuará con la preparación para la clasificación y posteriormente la carrera. El circuito de Bakú combina largas rectas con zonas estrechas y curvas cerradas, características que suelen exigir precisión a los pilotos y pueden generar cambios en el rendimiento de los monoplazas a lo largo del fin de semana.
